Queridos/as mutualistas, colaboradores y amigos:
2025 ha sido un año de decisiones valientes y avances reales para Mutualidad, en un entorno marcado por tensiones geopolíticas, desaceleración económica y creciente complejidad regulatoria y social. Ante este contexto exigente, hemos reforzado aquello que nos define: el mutualismo como modelo empresarial sólido, prudente y orientado al largo plazo. No lo entendemos solo como una forma jurídica, sino como una manera de comprender la economía, donde el impacto económico y social no es incompatible, sino inseparable cuando se gestiona con visión estratégica.
Hemos cerrado el mejor año de nuestra historia. El volumen de primas alcanzó los 766 millones de euros, casi un 29 % más que en 2024, muy por encima de la media del sector, con un volumen de 11.181 millones de euros en ahorro gestionado. Estos resultados reflejan la confianza de los y las mutualistas y una forma de crecer propia de la economía social, donde los beneficios revierten en ellos y ellas y fortalecen el proyecto común. Este retorno no se limita a la rentabilidad distribuida. Se traduce también en productos y servicios gratuitos de alto valor y otros beneficios sociales: asesoramiento en situaciones de dependencia, programas de atención psicológica o una red de ayudas y becas impulsada por nuestra Fundación, que acompaña a las personas en momentos clave de su vida profesional y personal.
Al mismo tiempo, nuestro desempeño económico no es ajeno a cómo gestionamos la organización: es consecuencia directa de un modelo de gobierno sólido, una gestión prudente del riesgo, una apuesta decidida por el talento diverso y la integración de la sostenibilidad en nuestras decisiones. En 2025, por ejemplo, alcanzamos un 57 % de mujeres en el Comité Ejecutivo y nos adherimos a los Principios de Conducta para las Empresas en materia LGTBI de Naciones Unidas, fortaleciendo un modelo de liderazgo diverso e inclusivo que impulsa la calidad de la toma de decisiones y la capacidad de atraer el mejor talento.
En el ámbito inversor, el 100 % de las compras de fondos se hicieron bajo criterios sostenibles (artículos 8 y 9 de SFDR) y mejoramos 14 puntos en la evaluación de UN-PRI (Principios para la Inversión Responsable de Naciones Unidas), reforzando una gestión alineada con estándares internacionales y orientada al largo plazo. Además, el 40 % de las adjudicaciones a proveedores fueron evaluadas con criterios ESG , reduciendo riesgos reputacionales y operativos en nuestra cadena de valor.
Asimismo, la digitalización sigue siendo un pilar clave de nuestra transformación. La tecnología solo aporta valor si contribuye a reforzar la confianza; por eso, la ponemos al servicio de un modelo omnicanal que combina eficiencia y acompañamiento personalizado, garantizando así una atención cercana al mutualista.
Estos avances no son independientes de los resultados financieros: fortalecen la confianza de los y las mutualistas, reducen riesgos, mejoran la resiliencia del modelo y consolidan nuestra capacidad de generar rentabilidad sostenible en el tiempo.
Este año hemos presentado también el nuevo Plan Estratégico 2025–2028, que consolida nuestra trayectoria y proyecta a Mutualidad como uno de los principales grupos aseguradores de Vida-Ahorro en España. Reforzamos el ahorro voluntario, impulsaremos el negocio de inversión y seguros personales y ampliaremos los servicios de prevención y cuidados, con especial foco en la etapa sénior y en un acompañamiento integral a lo largo del ciclo de vida. En paralelo, hemos revisado nuestra estrategia de sostenibilidad con el III Plan ESG 2025–2028, orientado a generar un mayor impacto positivo y medible.
Nada de esto sería posible sin la confianza de nuestros grupos de interés y el compromiso diario de las personas que forman Mutualidad. Seguiremos fieles a nuestro propósito, demostrando que la fortaleza financiera y el impacto positivo no solo pueden convivir, sino que se refuerzan mutuamente.
Un fuerte abrazo,